Cada franja es la de un solo eclipse, y cada una es casi transparente: allí donde se superponen, el color se oscurece por sí mismo. Las regiones más oscuras son, pues, las que la sombra visita con más frecuencia, y el fondo claro muestra lo que ningún eclipse central tocará en todo el siglo.
Las franjas se ensanchan enormemente en sus dos extremos. No es un error de dibujo: es el momento en que la sombra aborda la Tierra al amanecer, o la deja al atardecer. Roza entonces el globo, y su rastro se extiende sobre miles de kilómetros por unos segundos de fase central.
TotalAnularCada franja al 24 % de opacidad: las superposiciones hacen el resto.
Cada franja procede de la cadena de cálculo de la aplicación Novilune, sobre la efeméride DE441 del Jet Propulsion Laboratory: la misma geometría que los mapas de las páginas de eclipses, y que la propia aplicación. La franja se dibuja paso a paso, un cuadrilátero por instante del recorrido, entre sus dos límites. El fondo de mapa procede de Natural Earth.